El culpable de turno
Cuando falla un sistema automático, la culpa cae sobre la persona. Cuando falla un mensaje escrito con IA, cae sobre la máquina.
Educación digital
Un protocolo puede decir qué hacer después del daño. La convivencia digital exige aprender por qué no se reenvía.

Lectura editorial
El artículo valora el Decreto 0769 porque obliga a los colegios a responder ante el ciberacoso, pero expone el límite de un instrumento disciplinario. Los protocolos identifican hechos, víctimas y responsables directos cuando el daño ya ocurrió; apenas alcanzan a quienes reenvían, miran, celebran o callan, pese a que esa multitud transforma un contenido privado en humillación colectiva. Frente a esa aritmética, sancionar no basta. Hace falta formar criterio ético antes del incidente y trabajar sobre las normas del grupo. Esa enseñanza depende también del ejemplo adulto, porque los estudiantes reproducen las prácticas digitales que observan fuera del aula.
Esta reseña fue preparada para el sitio oficial. La columna completa se conserva en sus medios de publicación originales.
Publicaciones originales
La versión íntegra fue publicada por Al Poniente y se encuentra también en El Cotejo. Ambos enlaces abren el texto en su medio correspondiente.
Fuentes mencionadas
Una selección de documentos, investigaciones o artículos citados en la columna.